“Este gobierno tiene una vocación de destruir el derecho al trabajo” Lautaro Valenzuela sobre la reforma laboral.

Buenos Aires, 18 de diciembre de 2025

Lautaro Valenzuela, abogado del Sindicato de Empleados de Comercio Zona Oeste, consejero del Colegio de Abogados de Morón y secretario de la Fundación de Estudios Jurídicos Argentinos (FEJA), pasó por los estudios de la Radio Pública del Oeste, en el programa Todo es Política, donde analizó los puntos fundamentales de la reforma laboral que el Gobierno busca tratar en el Congreso en las próximas semanas. En ese marco, resumió que en el proyecto “no hay sustantivamente nada que beneficie a los y las trabajadores”.

“Siempre es importante recordar que la función del derecho del trabajo es nivelar posiciones que naturalmente son desiguales entre el empleador y el trabajador o trabajadora. Pero en este caso se afectan derechos no solo de índole individual, sino también derechos sindicales”, expresó.

En ese sentido, detalló que este gobierno tiene “una vocación de destruir el derecho al trabajo” y agregó: “La Argentina tiene una jornada laboral legal que es una de las más altas de América Latina: 8 o 9 horas diarias y 48 semanales. Lo que crea el proyecto es un banco de horas, donde se elimina el pago de horas extras y se compensa con horas de trabajo la distribución de la jornada, que va a ser establecida lógicamente por el empleador”.

Además, señaló que el trabajador “no solo pierde el derecho al cobro de esas horas como extras, sino que, lo más importante, pierde la organización de su vida familiar, que es esencial en la vida de una persona”.
El debate vuelve a poner en primer plano una cuestión central: el uso del lenguaje como herramienta política. Para el abogado laboralista Lautaro Valenzuela, ese uso del concepto de libertad no es ingenuo sino profundamente cínico.


Más allá del discurso, Valenzuela propone observar la evidencia empírica. Los datos oficiales muestran que entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 cerraron casi 20 mil empresas y se destruyeron más de 200 mil puestos de trabajo registrado. A esto se suma un fenómeno estructural: el trabajo asalariado privado registrado no crece en Argentina desde 2012. Lo que sí aumenta, desde hace más de una década, es el número de trabajadores monotributistas.

Según el abogado, este no es un proceso casual, sino el núcleo del proyecto gubernamental. “El objetivo es avanzar en la destrucción del derecho del trabajo”, afirma, reemplazándolo por un esquema de relaciones individuales, desprovistas de protección colectiva. En ese sentido, la regulación propuesta para los trabajadores de plataformas digitales resulta claramente ilustrativa: lejos de ampliar derechos, los excluye deliberadamente de la órbita del derecho laboral.

“El marco que impulsa el gobierno no regula, sino que desregula. Al desplazar a los trabajadores de plataforma hacia contratos civiles o privados, se los priva de garantías básicas establecidas por la Constitución Nacional. Incluso cuestiones elementales, como el seguro por accidentes personales, quedan libradas a una negociación individual entre el trabajador y la aplicación. “El proyecto plantea que ‘se pondrán de acuerdo’, como si existiera igualdad real entre las partes”, advierte Valenzuela.

Esta lógica individualizante tiene consecuencias profundas. Se pierde el principio de solidaridad que históricamente estructuró el derecho del trabajo y se erosiona el sentido del trabajo colectivo. Para el letrado, existe una estrategia clara de fracturar el colectivo laboral, debilitando la capacidad de organización y resistencia de los trabajadores.

“El objetivo final es desregular los pocos resortes que todavía sostienen a una sociedad profundamente castigada”, señala. En un contexto de crisis prolongada y de debilitamiento de las representaciones sindicales y políticas, la reforma laboral aparece como una ofensiva que busca aprovechar esa fragilidad. No se trata solo de una discusión técnica o económica, sino de un conflicto que pone en juego el modelo de sociedad y el lugar que el trabajo ocupa en ella.